Siete pasos para aplicar el ‘deep thinking’, la técnica para pensar bonito


Uno de los errores más frecuentes que cometemos el común de los mortales es que pensamos de manera superficial y claro, pensando de manera superficial es absolutamente imposible pensar bonito.

Sí, pensamos rápido, de manera superficial, a la ligera y sin analizar en profundidad aquello sobre lo que estamos pensado, sus casualidades, consecuencias e implicaciones.

Casi siempre estamos pensando de manera superficial como por ejemplo como cuando estamos haciendo dos cosas a la vez, cuando tenemos prisa por acabar o cuando no nos gusta lo que estamos haciendo.

Cuando piensas de manera superficial, el principal problema es que no atiendes a los detalles por lo que dejamos escapar lo importante y nos quedarnos anclados en un nivel superficial, sin llegar a lo relevante por lo que sacamos conclusiones, análisis y deducciones parciales y sesgadas.

Tengo que decirte una cosa, la culpa de que pienses de manera tan superficial es de tu misma mente. Tu mente es un poco vaga y quieres que conserves la energía por lo que siempre te empuja a que termines rápido las tareas para que no consumas tantos recursos cognitivos. Trata de imaginarte a tu mente como tu teléfono móvil. De la misma manera que tu teléfono móvil toma decisiones sobre qué aplicaciones actualiza en segundo plano o qué procesos hace en función de la carga de la batería, algo parecido pasa con tu mente. Tu mente lo tiene claro: aplicaciones -mentales- pocas y rapiditas.

¿Quieres un ejemplo concreto de qué pasa cuando pensamos de manera superficial? Pues cada vez que analizamos a una persona. Nos gustan aquellas que se parecen a nosotros. Fíjate qué superficial y qué inútil ya que nos acabamos fijando en un atributo en concreto e ignoramos el resto que, además, suelen ser más importantes. De ahí el elevado número de decepciones en temas de amor y pareja.

Pero tranquilo, tranquila, tengo el mejor recurso posible para mejorar ese pensamiento superficial y mitigar sus terribles consecuencias y ese recurso tiene un nombre: ‘Deep thinking’.

El ‘Deep thinking’ es tu mejor aliado para pensar bonito ya que es un pensamiento consciente, analítico y profundo. Un pensamiento centrado, en el que decides focalizar tu atención y mantenerla para llegar al detalle de un área concreta.

¿Y cómo se consigue pensar en formato ‘Deep thinking’? Pues ahora mismo te voy a dar siete claves para que puedas aplicarlo en tu día a día.

1. Descansa

Descansa lo suficiente para poder estar preparado. De la misma manera que planificas tus momentos de actividad debes planificar tus momentos de descanso.

2. Respeta tus ritmos circadianos

Intenta respetar tus ritmos circadianos, es decir, identifica en qué momento del día estás más activado y receptivo y resérvatelos para las tareas más complejas o que requieran más profundidad de pensamiento.

3. Busca un entorno adecuado

Encuentra un lugar que invite a pensar. En mi despacho tengo la butaca de pensar. Sí necesitas tener un entorno que te invite a pensar con calma y atención plena. Personalmente también cuento con unos auriculares con cancelación de sonido y un portátil con una pantalla pequeña que me permite focalizar mi atención. Sí, tu entorno de trabajo tiene que ayudarte a pensar mejor.

4. Pon límite a lo que te roba atención

Limita tus ladrones de atención. Protégete de los distractores externos como el teléfono, el correo y las personas que tienes cerca. Yo siempre tengo el teléfono en silencio y lo miro cuando lo tengo planificado. Desactiva las notificaciones y consulta el correo cuando lo tengas programado sea una vez cada hora o tres veces al día. ¿Verdad que cuando te reúnes con el jefe no pasa nada por desatender el teléfono, el correo y los compañeros durante una hora? Pues fíjate reuniones contigo mismo.

5. Paz interior

Limita tus distractores internos, es decir intenta estar en paz interior a todos los niveles. Si tienes hambre, sueño, fatiga, preocupaciones o una simples ganas de ir al baño es muy poco probable que llegues al nirvana del pensamiento profundo. Saca el perro a pasear, apaga la plancha y termina la declaración de la renta para poder concentrarte en lo que estás haciendo.

6. Paciencia

Tómate tu tiempo. El ‘Deep thinking’ requiere de un calentamiento, unos preliminares y un proceso activo Tu empieza y ya te llegará, pero date tiempo. De la misma manera que un coche tarda en alcanzar la temperatura óptima de funcionamiento, tu mente también requiere de un tiempo para poder alcanzar el Deep thinking.

7. Insiste

Toda nueva habilidad requiere práctica. No te agobies. De la misma manera que puedes aprender a tocar el piano o a jugar a tenis, puedes aprender a pensar de una manera más profunda. Reserva tiempo y espacio para tus ‘clases’ de Deep thinking. Cuanto más practiques menos te costará alcanzar el nirvana del pensamiento profundo.

Así que ahora ya lo sabes. Los logros extraordinarios requieren de ‘Deep thinking’. No lo olvides: una cosa a la vez y con atención plena, prestando atención la detalle y analizándolo sin prisa.

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